Un Celtiña en la Mancha.

304280631

Corría el año 1999, yo me encontraba en la terraza del apartamento, y mi padre acababa de cumplir religiosamente con la tradición veraniega de comprarme la Guía de la Liga Marca. Tenía ocho años y no podía ser más feliz. En esa época en la que no había móviles ni internet, si querías estar al tanto de los nuevos fichajes o de las nuevas equipaciones no tenías más remedio que comprar esta biblia deportiva. Comencé, como era costumbre en mí, a hacer fichas de todos los equipos.
Esa fue la primera vez que me fijé en el Celta de Vigo.

Me decidí a seguirlos en cuanto la temporada diera comienzo, y no me defraudaron.
Mostovoi, Karpin, Gustavo López, Revivo, Dutruel, Makelele, Giovanella, Juanfran
Jugaban a las mil maravillas y tras pocos partidos ya le decía orgulloso a todo el mundo que yo no era ni del Barça ni del Madrid, que yo era del Celta de Vigo.
A mis amigos no les entraba en la cabeza, pero yo estaba convencido de cual era mi equipo.

Actualmente es difícil que en algún bar de mi ciudad, que está a 927 kilómetros de Vigo, pongan un partido del Celta.
Hace casi veinte años, era imposible.
Mi padre, el pobre, hacía todo lo que podía, todavía recuerdo la cara que le ponía el dueño del bar cuándo hacía la siguiente pregunta: “Oye, ¿vais a poner el partido del Celta?”.
La respuesta, claro está, solía ser negativa. Así que mi fiel compañero y yo nos teníamos que contentar viendo los resúmenes en Estudio Estadio o esperar a que les tocase jugar contra el Barça o el Madrid para ir a ver el partido a alguna de estas dos peñas.

Hasta tal punto llego mi afición que mi padre, aficionado del Athletic de Bilbao, le mandó una carta al presidente de entonces, Horacio Gómez, para que me hiciesen llegar alguna bufanda o camiseta. Para mí desgracia no llego nada, ni siquiera una respuesta, fue una gran desilusión.

Con los años mis jugadores preferidos fueron abandonando el club y para mí ya no era lo mismo, además un mago llamado Ronaldinho acababa de fichar por el FC Barcelona y eso hizo que me enganchara otra vez al equipo culé.

Siempre podré decir que durante unos años, y por muy raro que parezca, hubo dos celtiñas en un pueblo de Albacete. Por eso y por todas las tardes que mi padre y yo pasamos buscando un bar que televisase el partido, el Celta siempre será para mí un equipo muy especial.

Un comentario sobre “Un Celtiña en la Mancha.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s