Glastonbury ’04.

Siempre he preferido escuchar música que se ha grabado en vivo, disfruto más las canciones ya que los propios artistas las cambian en concierto y les otorgan matices especiales. Hay canciones que me han parecido horribles en estudio y me han conseguido llegar al corazón una vez escuchadas jaleadas por todo un estadio entero. Hoy, en los tiempos que corren, todavía las aprecio más porque me parece algo totalmente lejano. Lo de corear tus canciones preferidas en un estadio junto a miles de almas… Mientras escribo este texto, escucho el que para mí es el mejor concierto de uno de mis grupos favoritos. No es otro que el que ofreció Oasis en Glastonbury, en el año 2004. Seguro que alguna vez os ha pasado, eso de que conforme va avanzando la canción te va pareciendo que está compuesta para una situación que estás viviendo. Liam Gallagher no estaba pensando en Leo mientras, ataviado con una plumífera chaqueta y unas gafas de líder britpop que complementaban de manera perfecta con esa cara de cabrón, proclamaba aquello de “que sigas tu camino y dejes de hacer llorar a tu corazón”, pero viendo la situación que el astro está viviendo en Can Barça bien puede parecerlo. 

Photo of Oasis

Creo que Leo está agotado a todos los niveles. Más a nivel mental que físico. Necesita un cambio radical para poder volver a encontrarse a sí mismo, porque él es el primero que sabe que se ha perdido. Y dejando al lado mi egoísmo y mi corazón blaugrana, pienso que lo mejor para Messi es volver a sentirse futbolista en otro lado. La única posibilidad que veo para que Leo vuelva a sentir mariposas en el estómago al apretarse el brazalete de capitán del Barça en el brazo, es que el club cambié por completo y deje de ser esta institución que día tras día parece más y más decadente. Le veo vagar por el campo y me duele, cada partido es una tragedia que además está creando un cisma entre la propia afición culé. Algo que observan encantados los buitres que tanto tiempo llevan rondándolo y están deseando enterrar su carrera futbolística. Existen defensores acérrimos de Leo Messi que justifican absolutamente todo lo que haga, o no haga, dentro del verde. Yo no me encontraré nunca entre ellos, pero no por eso soy menos culé. Ni siquiera considero que defender a Leo Messi de lo indefendible haga a alguien ser más de Messi que las personas que lo criticamos cuando no dignifica el escudo ni su propia figura. El “10” no tiene la culpa de todo lo que está pasando en Can Barça, ni muchísimo menos, pero tampoco está cumpliendo lo que prometió en verano que no es otra cosa que seguir dejándose la vida por el club que todavía ama. Bartomeu actuó como un sinvergüenza al no dejarle salir este verano, ya que es lo mínimo que el astro se ha ganado por todos los servicios que ha realizado al club, pero la imagen que ha dejado durante algunos partidos desde entonces no hace nada más que darle la razón a los secuaces del expresidente culé. No hablo de goles, de regates, de asistencias o de jugadas mágicas. No le pido eso. Le pido que sea sincero consigo mismo y con todos los que le idolatramos. Yo voy a elogiar a Leo Messi siempre, lo que no voy a hacer es engañarme a mí mismo. Una cosa es ser un absoluto enamorado del mejor futbolista de la historia, como lo soy, y otra muy distinta es ser un necio que defiende cosas que ni el mismo jugador haría. 

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Cada vez que ha terminado un partido del Barça esta temporada, he acudido a YouTube preso de la nostalgia y me emocionaba con las jugadas de Leo Messi. El genio Eduardo Galeano, manifestó una vez que él era un mendigo del buen fútbol que iba suplicando una bonita jugada por el amor de Dios. Yo como culé, me siento un poco así. Únicamente suplico tres partidos buenos que me hagan recordar el jugador que todavía es, tres partidos para que algunos aficionados blaugrana me restrieguen este texto por los morros. Soy plenamente consciente de que este equipo está en la ruina en muchas de las dimensiones que esta dura palabra posee, precisamente por eso Leo Messi debe ser la tabla de salvación a la que agarrarnos y no otro náufrago más. Prefiero estar cabreado con él, que sentir indiferencia porque cuando llegue ese momento sabré que ya no habrá vuelta atrás. Algunos ya ven a Leo como embajador del Manchester City, algo que sería un insulto tremendo a todos los aficionados del fútbol ya que eso supondría arrebatarnos no solo al jugador, sería profanar su memoria en clave blaugrana. Ojalá todo se encauce, vengan los resultados y el club abra las ventanas en Enero para que se vaya el olor a cerrado y entre aire fresco que sirva para insuflar ánimo en la figura de Leo Messi y decida quedarse para seguir haciendo más grande de su leyenda en el Fútbol Club Barcelona. Por mucho que le joda al bueno de Noel Gallagher. 

No mires atrás con rencor. Deja de hacer llorar a tu corazón. Quédate a nuestro lado. Porque al fin y al cabo tú eres nuestra maravilla. 

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